Creada en 1924 por Paulette Reynaud, la
Maison Reynaud es especialista en la compra y la distribución
de productos del mar y de agua dulce a los profesionales.
Paulette Reynaud nació en Marsella en 1903 y empezó a
trabajar en el sector de los seguros al llegar a París.
Como su gran pasión es el pescado, y en particular
el salmonete, la especialidad de su ciudad natal, se sentía
atraída por el ambiente festivo que en aquel momento
reinaba en torno al bulevar Sébastopol y decidió pasar
a formar parte del particular universo de la plaza de abastos
de París: Les Halles.
En aquel entonces, el ambiente
de Les Halles de París
estaba dominado por los 'Grandes’, que eran los que
aseguraban los flujos de mercancías y los que estaban
autorizados a controlar todas las salidas de Les Halles.
Los cafés de los alrededores les alquilaban a los
trabajadores de Les Halles vestuarios improvisados en sus
establecimientos, contribuyendo así al ambiente general
del barrio.
En un principio, Paulette Reynaud acudía
sólo ‘de
paso’… Empezó a trabajar como cajera
durante 4 meses y, para demostrar su capacidad y como prueba
de su motivación real, insistió en no recibir
un salario... más tarde su sueño se hizo realidad
y se convirtió en vendedora. En aquel momento, el
espacio de venta que se alquilaba a cada mandatario en el
cupo de venta dependía del tonelaje realizado por
el mandatario. La mercancía no tenía ningún
precio fijo y el sueldo de los vendedores se limitaba a la
comisión. La actividad tenía lugar entre las
4 y las 7 de la mañana. En el Pabellón, la
venta de flores sucedía a la venta de la pesca y un
gran número de trabajadores enlazaba su actividad
en el pescado con el de las flores...
A partir de 1958 su
hijo Henri Reynaud empezó a
preparar la empresa familiar para un futuro prometedor basado
en una fuerte tradición del respeto por los
productos y en la innovación.
En 1964 Raymond Ferrel se unió a él
y más tarde, en 1970, será el turno de los
nietos de la fundadora, Patrick y Jean-Paul
Reynaud. Juntos (al estilo de los mosqueteros) continuaron
desarrollando la empresa dando respuesta de manera constante
y eficaz a las necesidades de una clientela diversificada,
como el comercio tradicional en pescadería, la restauración,
la gran distribución o incluso la industria agroalimentaria...
A través de las generaciones y las modas culinarias,
la empresa se ha convertido en grupo.
|